Aprender a usar correctamente cada modo de consulta te ahorrará tiempo y te dará mejores resultados.
ChatGPT es uno de los mejores chatbots que puedes usar en la actualidad -aunque Gemini le está recortando terreno-. Es rápido, tiene muchas opciones, puedes usarlo gratis -o con planes de precios bien escalonados- y si le das el contexto adecuado puede ahorrarte tiempo en muchas tareas de tu día a día.
Pero, como pasa con todos los modelos de inteligencia artificial que existen en el mercado actualmente, entre ellos Gemini, Claude, Grok o Copilot, la mayoría de usuarios lo están infrautilizado. Y no lo digo yo, lo dice el mismísimo Sam Altman, CEO de OpenAI.
En una publicación en X dijo que, según los datos de la compañía, solo una pequeña fracción de usuarios utiliza las funciones de pensamiento y razonamiento profundo, prefiriendo respuestas rápidas pero menos precisas.
Así que en este artículo vamos a intentar explicar una de las grandes diferencias para mejorar la forma en la que puedes interactuar con ChatGPT.
Diferencias entre Project, GPT y el chat estándar de ChatGPT
Lo primero es conocer a fondo cuáles son las tres formas que tenemos de hacerle preguntas a ChatGPT: el chat por defecto, los projects y los GPTs.
ChatGPT y su modo por defecto
La barra de chat es la forma más intuitiva y sencilla de interactuar con ChatGPT. Aquí es donde escribes tu consulta y le das a enviar. El modelo ha cambiado con el paso del tiempo y actualmente permite no solo escribir consultas en formato texto, sino también enviar audios o añadir fotos y archivos.
También puedes conectarlo con Google Drive para facilitar el trabajo con archivos, pedirle que investigue sobre un tema, que te ayude con las compras o activar su modo de pensamiento profundo para resolver problemas más complejos.
Projects: ¿qué son exactamente?
Los proyectos de ChatGPT son una de las funcionalidades más interesantes para concentrar consultas sobre una misma temática. Piensa en ello como carpetas personalizadas, donde puedes personalizar el nombre y el icono e incluso darle instrucciones y contexto especifico de ese tema.
GPTs: las ‘gemas’ escondidas
Los GPTs son, quizá, la herramienta más infravalorada -e infrautilizada- de ChatGPT. Nacieron casi a la par que este chatbot, pero actualmente han quedado algo en desuso por las nuevas funciones que ofrece la herramienta.
Resumiendo mucho, son pequeñas ‘aplicaciones’ que puedes configurar a tu gusto para que ejecuten la misma tarea ofreciendo resultados similares cada vez. La única pega es que para crearlos hay que ser usuario de pago, sin embargo aunque no puedas crear los tuyos propios sí que puedes usar los que otros usuarios hayan creado en la versión gratuita.
Cómo usar las funciones de ChatGPT para mejorar tu productividad
Y ahora sí, ya que tenemos claro estas tres formas de interactuar con la herramienta, vamos a conocer para qué deberías usar cada uno si quieres ahorrar tiempo y mejorar tu productividad.
Projects: la mejor opción para organizar tus consultas
Los projects, o proyectos, son una opción excelente para organizar tus consultas por temáticas. Pero hay mucho más. La idea es que cada carpeta puede tener sus propias instrucciones -o prompts-.
Por ejemplo, puedes crear un project llamado ‘Vida saludable’ en el que le des las instrucciones sobre tu condición física y pedirle que actúe como tu entrenador personal. De este modo, no tienes que darle el contexto cada vez.
Simplemente entras ahí, le dices que te diga tu tabla de ejercicios para el gimnasio de esa semana y la herramienta comprenderá el contexto automáticamente para darte la mejor respuesta.
Lo mismo ocurre si le pides cosas para el trabajo, para el cole de los niños o para aprender idiomas. Con el contexto adecuado no te dará ‘respuestas estándar’, sino respuestas adaptadas lo máximo posible a ti a la temática de la que estés hablando.
GPT para tareas repetitivas
Los GPTs son ideales para tareas repetitivas. Lo mejor que tienen es los configuras una vez y te olvidas, ya que responderán de la misma forma -o muy similar- el resto de veces que la uses.
Por ejemplo, puedes crear un GPT para que consulte el estado del tráfico y el tiempo y te diga cuánto tiempo vas a tardar en llegar al trabajo. Cada día, le dices buenos días a la herramienta y te responde a tu consulta sin que tengas que abrir la aplicación del tiempo, Google Maps, revisar si hay algún accidente o incidencia en la carretera… En resumen, te ahorra tiempo.
Entonces, ¿cuándo usar el chat estándar de ChatGPT?
Dejamos para el final la herramienta más usada -y que peores resultados ofrece a nivel personalización- el chat básico. El problema es que, por pereza o por desconocimiento, los usuarios suelen usar de manera rápida el chat como un buscador. Y, claro, los resultados son genéricos y poco adaptados al contexto.
La mejor manera de hacer esto sería darle cada vez tu contexto, asignarle un rol y, en definitiva, darle unas instrucciones o prompt muy completas. Por eso, solo deberías usarlo para consultas puntuales, dado que las otras opciones sí que permiten guardar tu contexto y rol y solo tendrás que crear un prompt para el resto de consultas.
Conclusiones finales
Para concluir te dejamos una guía rápida para saber cómo interactuar con ChatGPT:
- Proyectos: úsalo para consultas diferentes sobre una misma temática.
- GPTs: úsalo para consultar la misma cosa una y otra vez o para tareas repetitivas.
- Chat estándar: úsalo solo para consultas puntuales que vayas a hacer solo una vez en la vida.